Jueves, 14 de Febrero de 2008, 10:40hs
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Fuente: Terra México
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Petrobras
Sabemos dividir riesgos y beneficios: Milton Costa
MEXICO, Febrero. 14.- Hay quien dice que a Petrobras
nunca deja de darle el sol. Sí, que cuando la estrella se
oculta en sus plantas del Cono Sur, la luz cubre sus centros
de operación en el Lejano Oriente.
En entrevista, con "El Semanario" en su edición de hoy,
Milton Costa Filho, representante en México asegura que la
receta que tiene a la petrolera de Brasil en los cuernos de
la luna se llama planeación.
Milton Costa afirma que la virtud de Petrobras está en
sus políticas de gestión, y sostiene: El nacionalismo "fue un
sentimiento muy fuerte", la participación de la IP en la
industria "se dio de manera natural y por el bien del país".
¿Qué hizo Petrobras para, literalmente, llegar al
cielo?
Para entender el proceso de Petrobras hay que
recurrir a la historia. En 1950, Brasil importaba casi
98% de sus requerimientos petroleros. Es así que el
gobierno decidió crear Petrobras (1953) que, en sus
primeros años, inició una política de organización
interna.
De esta forma, aplicó una política de recursos
humanos que consistió en la formación de buenos cuadros
para la industria.
Así, invitó a profesores de
universidades estadounidenses y creó centros de
capacitación.
Ese programa sigue vigente.
En la década de los sesenta arrancó la construcción
de plantas.
A partir de los años setenta, decidió
lanzarse por tres cosas: buscar petróleo en el exterior,
desarrollar energías renovables y promover un programa de
investigación y desarrollo. Empezamos a buscar petróleo
off-shore.
A mitad de los ochenta, Brasil contaba ya con
una alta producción de etanol.
¿Y cuándo se percataron que la exploración en aguas
profundas era otra de las claves del éxito?
En los años noventa nos dimos cuenta que el
petróleo estaba en aguas profundas, y que no teníamos la
tecnología para la exploración. Nuestros primeros
intentos fueron en aguas someras, y para ir más abajo
teníamos que importar y, sobre todo, aprender.
Fue entonces que decidimos aumentar las inversiones
en investigación y desarrollo. De esta forma nos hicimos
de la tecnología y todo fue ocurriendo por ciclos.
Conforme la exploración era más profunda,
registrábamos más producción y desarrollábamos más
tecnología.
¿Qué Presidente inició la participación de la IP?
En 1994, el plan de Fernando Henrique Cardoso era
hacer crecer mucho al país.
A pesar de los avances en la
industria, Petrobras era un cuello de botella porque su
monopolio no permitía que las proyecciones se
cumplieran.
No era autosuficiente. No cubría toda la
demanda interna.
Por ello, cambió la legislación y permitió que el
capital privado tuviera concesiones.
Eso ocurrió en
1995. Dos años más tarde (1997) se estableció la Agencia
Nacional de Petróleo (ANP), que tiene la facultad de
lanzar las licitaciones.
¿En qué momento el gobierno pensó en los
consumidores?
El gobierno no pensaba tanto en el consumidor, sino
en el país. Brasil siempre tuvo problemas serios de
inflación y el precio del diesel era fundamental para el
control de precios de otros productos.
Con la ANP, el
gobierno decidió terminar con los subsidios cruzados.
Desde entonces, en Brasil los precios de los
productos están basados en precios internacionales.
Ésta
es una forma de atraer inversiones.
Por ejemplo, el
precio del litro de gasolina es de 1 dólar con 20
centavos. Hoy los precios están muy libres.
¿Qué pasó por la cabeza de los políticos para
mantener una ruta en política energética?
Petrobras siempre ha estado protegida por el
gobierno, porque la energía es uno de los insumos más
importantes para el desarrollo.
La visión de largo plazo
es la mejor receta y ha permitido que los gobiernos sean
apoyados.
Aunque 60% del capital de Petrobras está en
manos privadas, el Presidente de la República elige a su
director general.
¿Qué tanto pesó el "nacionalismo"?
Ése fue un sentimiento muy fuerte.
En su momento,
hubo manifestaciones.
Incluso, esa sensación todavía
domina en algunos sectores.
Sin embargo, cuando el gobierno invita a los
privados a participar en la industria, sindicatos y
partidos permiten la construcción de una mayoría
tranquila.
Eso ayuda a abrir las concesiones en éste y
otros sectores, como el sistema hidráulico y las
carreteras.
Fue todo un cambio de gestión del gobierno.
En el año 2000, Petrobras -que ya contaba con la
participación de 70 empresas nacionales y extranjeras-
repensó su forma de operar y hubo una reestructuración
para hacerla más eficiente.
Creamos unidades de negocios para determinar cuáles
eran las más rentables y tenemos un cuadro técnico
capacitado.
Todo se dio de manera natural y por el bien
del país. Eso nos orilló a ser más transparentes. En 15
años, el PIB petrolero pasó de 3 a 12%.
En conclusión: Brasil no se cortó las venas en
falsos debates nacionalistas.
Los cambios fueron exitosos.
En la medida en que
Petrobras era más eficiente aumentaba su producción.
Apostamos por una ruta que crea valor.
Eso tuvo una
aceptación natural.
En Petrobras hemos sabido dividir
los riesgos y beneficios.
Fue muy benéfico adoptar las
mejores prácticas. El cambio fue para bien.
Con información de El Semanario